
Hace ya tres meses desde la última vez que te dejé durmiendo, durmiendo para siempre… y todavía sigo con esa costumbre, incluso hay veces que hago el amago de ir a llamarte, pero no puedo… deberías haberte llevado el móvil cuando te fuiste.
Aquí se refleja una mezcla de mi pasado y de mi presente o de ninguno de los dos.
Del color puro del cielo sin nubes... o también: