
Queridos Reyes Magos:
Ante todo, disculpadme por haber dicho durante tanto tiempo que prefería a Papá Noel porque venía antes… Me he dado cuenta de que, en realidad, no viene antes, es que no viene. Imagino que a estas alturas de la vida me conoceréis y sabréis que no soy materialista; quizá ese sea el problema de que Papá Noel no puede conseguirme lo que le llevo pidiendo desde hace aproximadamente 20 años. Siempre he pensado que las Navidades son para que las familias pasen más tiempo unidas, pasándoselo bien, con la excusa de comer o cenar juntos. Viendo, desde pequeña, que estos requisitos no se cumplían, decidí pedírselo año tras año a Papá Noel después de haberme portado lo mejor que podía durante los 12 meses anteriores. Confiando en que lo conseguiría y, puesto que vosotros venís después de esas fechas, nunca os lo he pedido. Pues bien, se me ha acabado la paciencia; una vez más, Papá Noel no ha aparecido por aquí este año y me he portado mejor que nunca:
- En mi trabajo me hicieron indefinida, será porque me he portado bien ¿no? Además, este no lo voy a dejar como los demás, pues estoy a gusto.
- Me he independizado, como debe hacerse a ciertas edades.
- Me porto bien en casa, tanto económicamente como colaborando en las tareas.
- He sido generosa, dando mi brazo a torcer en cierto asunto que conoceréis, esperando que todo salga bien definitivamente.
- Intento ser amable con la gente, incluso cuando no se lo merecen.
- He amadrinado a una niña (ya sé, hace tiempo que dije que quería hacerlo, pero ha sido este año cuando al fin he podido).
- Y algunas pequeñas cosas que ahora mismo no vienen a mi mente pero que, si tenéis buena memoria, os acordaréis vosotros.
En fin… qué os voy a contar que no sepáis ya. La cuestión es que somos pocos, pero nunca hemos podido cumplir “esos requisitos” todos a la vez, cada uno por sus motivos. Para que me entendáis: si ordenamos a “esos pocos” por fecha de nacimiento, al principio los requisitos no se cumplieron por la persona 3. Una vez solucionado el tema, que costó bastante tiempo, a la persona 1 no le era posible. Total, que al final ha pasado esta Navidad y nada. Ahora parece que dicha persona sí tiene la posibilidad, por lo que se me ha ocurrido celebrar vuestro día en nuestra casa, pero la persona 4 no está por la labor. Menos mal que las personas 2, 5, 6 y 7 no hemos tenido inconveniente en ningún momento y esto lo hace un poco más fácil (al final voy a pensar que es cuestión de edad, cuando uno se va haciendo mayor… ya se sabe).
Por todo esto, queridos Reyes Magos, aprovechando que las letras por Internet llegan pronto y, puesto que sois 3 y tendréis más “magia”, os pido que hagáis realidad el regalo que pacientemente he estado esperando. Os prometo que, si es así, volveré a creer en vosotros.
Sinceramente…
Yo.